En las entradas anteriores planteabamos la necesidad humana de ser felices analizando esta necesidad humana desde diversas perspectivas. Después de ese análisis, todo pareciera indicar que no sabemos siquiera lo que ser feliz significa, quizá porque para cada uno el término "felicidad" es distinto, pero también quizá porque nuestro enfoque occidental, es siempre el de buscar la felicidad en lo externo, en las cosas que nos pasan, en los bienes materiales, en las personas con las que convivimos.
La paradoja de este enfoque pareciera indicarnos (según observamos los avances tecnológicos que facilitan nuestra vida, el aumento de nuestra expectativa de vida y nuestra salud, el aumento de los estímulos de todo tipo a los que estamos expuestos), que en ésta época en particular, tenemos todo lo que necesitamos para ser felices, sin embargo no lo somos, y quizá nuestro vacío existencial y nuestra infelicidad óntológica son aún más profundos que en épocas anteriores.
Quizá esto nos puede ahora llevar a analizar la felicidad desde la perspectiva interna, es decir verla, no como algo que conseguimos, sino que generamos dentro de nuestro ser y lo irradiamos al exterior.
Vicktor Frankl, en "El Hombre en busca de Sentido" menciona que: "la felicidad no puede conseguirse, por el contrario, debe seguirse...como si fuese el efecto secundario, no intencionado de la dedicación personal a algo mayor que uno mismo".
Lo anteior implica que la felicidad es algo que obtenemos de la dedicación a un fin, a una meta o un Sentido. Lo problemático de este enfoque es que no cualquier fin o meta o sentido alcanza para obtener la felicidad, pues como dice Vicktor Frankl, debe ser algo mayor que uno mismo.
Por ejemplificar, si mi fin es adelgazar, quizá pueda conseguirlo o quizá no, depende de mi fuerza de voluntad, disciplina, cosntancia, pero verme delgada no bastará para hacerme feliz. Podrá si, hacerme sentir satisfecha por mi esfuerzo unos cuantos días, pero no me hará una persona feliz para toda mi vida.
Si mi fin es demasiado pequeño, constreñido a mi, como en el caso anterior, no me alcanza para ser feliz, tengo que pensar en algo más grande, superior a mi mismo ¿Qué fin nos alcanza entonces para ser felices?
Para ser realmente Humano se requiere verse a sí mismo y también ver al otro. Pero sobre todo se requiere verse a sí mismo en el otro. Porque sólo así renonocemos nuestra verdadra humanidad. ¿Que tan humanos somos?
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miércoles, 1 de septiembre de 2010
jueves, 17 de junio de 2010
¿Eres Feliz?
Retomando la entrada anterior…si la felicidad es una actitud ante la vida, entonces como bien se dijo: cómo le hace uno para lograrlo. Porque si es una decisión, tal parece que no todos decidimos ser felices. ..o tal vez, más bien decidir ser felices no es tan simple como parece. Porque decidir ser felices implica todo un mundo de cosas, implica que lo que pase en tu día a día, y aunque al finalizar el balance no sea muy positivo, aún así decidas ser feliz; implica superar aprendizajes, programaciones, creencias y demás que te llevan a ver las cosas negras o de un gris muy muy obscuro; implica que aunque te pasen cosas malas, logres levantarte después de las caídas y ¿cambiar tu situación a una más satisfactoria? Pongo lo último entre signos de interrogación, porque si estamos planteando que ser felices es una decisión, entonces qué tanto tiene que ver el que puedas o no cambiar las cosas hacia circunstancias más satisfactorias o no. Y todo lo anterior van desde cosas muy pequeñas y cotidianas, hasta las muy complejas y enormes. ¿Cómo decidir ser felices? ¿cómo quitarle poder al mundo que te rodea y tomar las riendas de tu vida? ¿Cómo a pesar de que ese día te llueva, tu pareja te mande a la chingada, tu trabajo sea una mierda, y que para rematar llegue un perro y te…(ya conoces el típico cliché del remate de un pésimo día con el perro), decidas SER FELIZ? Recuerdo que hace muchos años cuando estaba estudiando la carrera, hice una pequeña encuesta la cual constaba de una sola pregunta: ¿consideras que eres feliz? No me pregunten el rigor estadístico, ni el por qué lo hice, ni si tenía que ver con alguna materia, porque mi memoria no da para tanto, pero recuerdo que la hice y que hubo una contundente mayoría que me respondió que si. Si aplicara nuevamente esta encuesta ¿resultaría lo mismo? ¿Influye la época en la que estamos viviendo? ¿los problemas que cotidianamente vivimos, escuchamos, observamos, etc. meterán mano al resultado? ¿han cambiando mucho las cosas desde ese entonces hasta ahora? Me pregunto a mi misma si soy feliz. En ese entonces recuerdo que me hice la misma pregunta y que mi respuesta fue afirmativa. Y recuerdo que la mayoría de las razones que me compartieron del por qué eran felices, eran muy semejantes a las mías, y que en conclusión era mas bien una cuestión de actitud. ¿Será que en ese entonces la vida era más “fácil” y que por lo tanto no requería de tanto esfuerzo decidir ser feliz? Ahora no sé qué responder. No sé si soy feliz. ¿El no saberlo será alguna pista de la respuesta? Hay partes muy confusas en mi vida y siento que mucho de mi felicidad depende de la felicidad de los que quiero. Lo que si sé es que, por ejemplo, si siento su paz y la escucho reír…si veo la energía fluir en sus ojos ante un descubrimiento…en ese momento soy muy feliz.
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